Las mujeres no podemos ser, sino sólo aparentar. Pero aparentar lo que los demás esperan de nosotras. Somos una mera expectativa dentro de la comunidad. Las mujeres no podemos sentir, pero sí estar y existir para los demás. Tratadas como seres incompletos, insuficientes, reprensibles y castigables, somos la “otra cosa” fuera de la sociedad, la que sirve para…da igual, servimos para el resto menos para nosotras mismas..
La que no piensa pero es llamada frecuentemente retorcida.
La que es fría pero debe cuidar y empatizar con el resto.
La que manipula pero nunca gobierna, nunca posee.
La histérica pero que debe responsabilizarse del cuidado y actos de los demás.