Cuando una víctima da el paso de denunciar hay que protegerla y no exhibirla una y otra vez para generar contenido. Repito, hay que protegerla, no sacarla a la palestra para que de su versión una y otra vez. No tiene que explicar nada a nadie fuera de un juzgado ni a nadie que no sea su abogado. No tiene que contar su versión a un público.
Cuando una mujer denuncia, los medios de comunicación (incluyendo redes sociales) montan un circo. Mediante la culpa se exige a la mujer que de explicaciones porque creemos que ella nos debe una explicación. Una explicación sobre cómo la han violado-vejado-humillado-pegado. Mientras que el agresor se acoge a la presunción de inocencia y mira el espectáculo gozoso. Ella nos debe una explicación porque si no la da no será creíble su historia, lo cual, es una trampa, porque da igual que la mujer decida contarlo o no, va a ser juzgada desde la moralidad.