Tendemos a pensar que nuestros problemas no son importantes porque vivimos en una sociedad que nos reprende cuando expresamos nuestras emociones “¡no llores más!” o se nos contradice de forma sistemática cuando decidimos expresar nuestros sentimientos “eso no es así”, “tú no sientes eso realmente”. Por eso es importante desprenderse del temor a ser juzgad@ y empezar a conocernos y tomar conciencia de nuestro sentir, sin importar el qué dirán.
Expresar y compartir tiene efectos beneficiosos para nuestra mente y nuestro cuerpo ya que genera una sensación de liberación que irremediablemente disminuye nuestro estrés y ansiedad.
Y tú, ¿qué sientes?
